sábado, junio 21, 2008

Día cuatro: la liberación

Semilla Resonante Amarilla
:: Sella la entrada del florecimiento, canalizando la armonía ::

Advertencia: El track presentado puede ser considerado ligeramente "tarrístico".

boomp3.com


El primer día fue la entrega. Algunos le llaman es hora o nunca, otros se toman la vida completa para hacer que cada día sea como el primero, así cada día es una entrega. Algunos preferimos el intermedio, dejar de percibir con sentidos imperfectos, y empezar a sentir con la misma intuición. Dejar de ver como siempre y con una cámara tomar una fotografía imborrable a cada uno de los participantes, a cada objeto y a cada lugar; esa cámara ve más que todos nosotros, porque no tiene prejuicios.

El segundo día aprendimos todos, el uno del otro, el uno de sí mismo. El día dos duele en el alma porque todos, mentirosos, podemos engañarnos entre nosotros, pero no podemos engañarnos a nosotros mismos. El aprendizaje no asegura que todo lo que tenemos que aprender sea exactamente lo que queremos saber, y hubiésemos querido quizás, tener un espacio más amplio para poder movernos y reconectarnos con la parte de la verdad que teníamos encerrada dentro.

El tercer día todas las cuerdas que nos habíamos atado desde el principio comenzaron a acortarse, a atarnos de una forma que no nos permitía respirar, pensar. Y se disgregaban a medida que podíamos mirarnos entre todos y sonreír de poder aún vernos a los ojos. Nunca se sabrá si esas cuerdas fueron atadas por todos los presentes o el azar fue uniendo cabos, soltándolos, dejando todo en una red de conexiones que unen estratégicamente un centro y sus alrededores, como para no saber que están todos conectados...

Hasta que llega el cuarto día. Y en el cuarto día, me doy vuelta y me marcho cansada, agotada, pero con el derecho propio de decir basta, como dije en algún momento. Después de la entrega, supe que hubo quien mintió desde el principio, y quienes fueron honestos. Después de la enseñanza comprimida, aprendí que es a mí a quien más le falta por aprender, pero el conocimiento está más que disperso. Después de tirar y aflojar esa cuerda, esas tantas cuerdas que fueron lanzadas y otras tantas al vacío, me desligo de todas ellas en paz, porque he de dejar mucha gente atrás. Hoy es el último día; hoy es la liberación.


Fin.-

domingo, junio 08, 2008

El arte/la pasión/la existencia.

Mono Resonante Azul
:: Usa tu magia para romper la rutina ::


boomp3.com


Mientras iba caminando por las -no tan- callejuelas de este pueblo puedo ir imaginando qué sería de mi pequeño ser, desvaneciéndose mirando estrellas en una noche de verano, sobe todo en ese lugar recóndito de pobre agua donde disfruté algo más que un té en compañía de mis pares y queridos. Qué más querría yo -a veces- que desintegrarme en esa misma taza de té, sentada en medio del vacío en una noche de luna nueva. Que moverme y bailar y crear música y colores y retratos y fotografías de cuerpos desnudos juntos, separados, abrazados, amándose, odiándose. Que compilar las voces que me han hecho sentir el verdadero significado de un estímulo nervioso, esos gritos, esos timbres, esas palabras que me hacen temblar y gozar y generan esa dependencia en mí de su arte, de su belleza; que me provocan saltarme las comas y los puntos y todo lo demás.

Me río sola mientras camino por las callejuelas de este pueblo porque el contenido le acaba de dar un golpe brutal a la forma, que siempre había llevado la delantera. Hoy paseo sabiendo que quizás no vuelva a hilar esas historias que contaba antes a los que quisieran leer las líneas infames de siempre, porque hoy el contenido se incrusta en estas breves y temblorosas palabras que desearía escribir con mi puño y letra, cada una de ellas es una promesa para sí mismo, de poder nacer nuevamente, de ser leídas nuevamente, de poder existir como existe quien las crea.