lunes, octubre 29, 2007

En volá mística

boomp3.com


No, no me volé si eso es lo que parece... jajaja.

El otro día vi una película que debo reconocer que no he visto entera, de corrido. La primera vez el DVD pirata -of course- se "trabó" en cierto punto y hasta allí llegó la magia del cine casero. Más adelante, logré pesquisarla por TV cable, ya por la mitad de la cinta. Hace no mucho intentamos verla con mi estimado I. y volvió a morir el DVD, agonizante en la última parte del misterio.

Misterio? Cuál?

Que acaso nos revelará que hacemos acá?

No. Pero ése era el título de la extraña película.

Un montón de científicos, físicos cuánticos para ser más precisa hacen su mejor intento en dar ciertos datos que la física cuántica tenía escondidos bajo su manga. Ahora me remonto -estilo Memento- al primer intento de verla: estaba incómoda, creo que la odié, qué bueno que no puede seguir viéndose; yo estoy casi convencida que el único objetivo de mi compañera era hacerme "entender" que da igual si comes carne o comes verduritas porque eso no te afecta en lo más mínimo el desarrollo del ser. Al segundo round, estaba sola, y no la odié, quizás no la entendí tampoco pero quise hacerlo. Y eso vale más que el intento de verla porque sí.

Yo no conozco nada de física cuántica. No sé porqué éstos tipos extraños intentan descifrar ciertos misterios por otros considerados divinos en esta especie de documental, no sabría decir si tienen razón o no, quizás sin muchos fundamentos puedo estar en contra de ciertas cosas que se proponen aún cuando tengo una ligera tendencia a volarme en menudencias semánticas y tomar las cosas de una forma un tanto literal... y por otro lado también puedo estar a favor. Algunos la consideran un bodrio, yo pienso que cada uno puede tener su opción en el bolsillo. Si al final, se supone que estamos todos hechos de pensamientos...





Lo siento, pero desde que comencé a escribir creo que han pasado unos 10 minutos y dos interrupciones que impiden que siga fluyendo lo que quería decir, incluso olvidé qué quería decir. Buenas noches, descansen quienes duermen de noche, aliméntense quienes abren los ojos a estas horas.

martes, octubre 16, 2007

Quiero cambiar de vida.



No tengo yo mi historia. Sólo han sido 21 inviernos, aterrizando quizás en medio del tumulto. Son 21 primaveras y muchas cosas por aprender. Son 21 años y aún me falta:

  1. estudiar canto
  2. aprender a tocar guitarra
  3. salir a tocar y cantar por las calles
  4. terminar una carrera universitaria
  5. mirarme desnuda frente al espejo
  6. vivir lejos de la familia
  7. formar lazos perdurables
  8. perdonar
  9. respirar
  10. vivir.


PD.- Por hoy la música será reemplazada por apoyo audiovisual. Muchas gracias por su comprensión.

jueves, octubre 11, 2007

Taller de escritura



Violeta Parra, gran folclorista chilena, no necesita palabras rebuscadas para evocar emociones complejas.

Últimamente me he estado topando con muchos blogs donde opinan sobre cómo la gente escribe, tanto en la forma como el contenido. Algunos son de la postura que debe respetarse la ortografía, la morfosintaxis -ya dejándome de rodeos digamos que todos los aspectos formales del lenguaje escrito-, otros opinan que esto de escribir, en su forma es tan libre como debería de ser el contenido -como si escribir mal fuese un análogo del fluir de la conciencia-.

La verdad es que escribir, puede no tener dirección, pero sí muchas aristas. Siempre he sido de la postura de que escribir es el análogo de hablar, literalmente; que el cuidado en cómo se escribe es más o menos parecido al cuidado en cómo se habla. Ahora, los que me conocen probablemente se reirán de una carcajada porque al hablar siempre mezclo muchos temas y tiendo a confundirme además de presentar diversas anomias al momento de evocar un término en particular, pero a lo que voy yo y para mí es el meollo de todo esto, es la forma, dejando por ahora el contenido -suponiendo que uno habla de los mismos temas de los cuales escribe, sea por Blogger, por Fotolog, por MSN, etc.-

No suelo pecar de mala ortografía gracias a mis afanes lectores de niña, aunque como escribo lento -en lápiz y papel- corto las palabras y quien lee mis cuadernos no entiende nada. En MSN hago lo mismo y mi redacción es casi igual a como hablo, imagino a mi amigo Pablo leyendo los -en ocasiones- párrafos que escribo a algunas de sus preguntas de larga respuesta, con los ojos cuadrados de leer. Por otro lado, me perturba un poco quienes escriben hay por ahí, porque hay que decirlo, confunde demasiado el discurso al cambiar términos tan parecidos pero que tienen una significancia muy distinta.

No obstante hay algo más distintivo que la ortografía al momento de decir algo por escrito y eso es la redacción. Por este lado me coloco muy personal porque tú puedes armar un discurso oral muy fluido pero al escribir se te puede caer toda la credibilidad; extraño, considerando que uno arma un discurso similar tanto por escrito como por oralidad. De ahí que la forma de escribir de la gente es distintiva y dice mucho de las personas. Denotan la seriedad o falta de ésta, cuan cortantes son, el sentido del humor, su concreción o abstracción. Su personalidad, en algunos casos. Yo sé que no soy quién para andar analizando la escritura o el discurso, mejor dicho, de la gente, pero cuando los leo no es tan difícil reconocer quién escribe por la suma de factores que están allí, que determinan ese discurso. Cuando leo muchísimos signos de exclamación de corrido me coloco nerviosa. Cuando leo a B. a veces me río y otras cuestiono, cuando leo a K. me conmuevo. Y cuando me leo a mí misma hasta me encuentro demasiado seria en ocasiones.

Moraleja: se nota cuando escribes sin filtro, se nota cuando estás triste, alegre, quieres decir algo serio. Se nota cuando tienes que decir algo y no sabes cómo. Yo sólo incito a todos a intentarlo, porque como atreverse a hablar en público -y en privado también- es la mejor forma de mejorar el discurso oral, el escribir es también una herramienta poderosa de comunicación, y se optimiza en el ejercicio.

sábado, octubre 06, 2007

Libre.



La libertad, de expresión, de pensamiento, de querer ser y ser libres al fin. Libres. Libertad como concepto y como valor, algunos dirán que el no ser libres sería un antivalor o quizás un valor negativo, eso no importa. Ser libre y decir lo que se quiere, y hacer lo que se da la regalada gana, verdad? El significado de libertad? El del diccionario que se queda corto, el de cada uno es personal -el lexicón nos engaña-. A veces pienso que en el anhelo de la libertad nos quedamos atrapados y apegados a lo que somos o por lo menos creemos ser, crees ser, creo ser.

Entonces quiero ser libre, y decido en mi propio libre albedrío, y mis decisiones están motivadas por un deseo, y están apegadas a lo que quiero, a lo que soy, a lo que pienso, y entonces nunca podría yo decir algo, y ser libre; pensar algo y que resuene en el aire en su propia libertad. Y son cosas que se hacen en función de algo que quizás no sea la conciencia -suponiendo que es pensamiento libre-, y quién sabe por qué se hacen, sueñan o piensan las cosas.


Libre, libre quiero ser, quiero ser, quiero ser libre.-